La responsabilidad comunicativa: el factor invisible que define el liderazgo
Publicado el 24 de febrero del 2026
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La capacidad de comunicar con claridad y persuasión se ha convertido en una de las competencias más valoradas en el liderazgo actual. Más allá del dominio técnico, los directivos que consiguen alinear equipos, movilizar a la acción y generar compromiso son quienes dominan el arte de conectar genuinamente con las personas. Según Teresa Baró, experta internacional en habilidades de comunicación directivas, la comunicación efectiva no es un don innato, sino un conjunto de técnicas que pueden aprenderse y perfeccionarse.
Tres dimensiones esenciales de la comunicación directiva
La comunicación de liderazgo efectiva se construye sobre tres pilares que todo directivo debe dominar:
- Comunicación persuasiva en público: Ya sea en presentaciones presenciales, videoconferencias o reuniones híbridas, los líderes deben proyectar una imagen profesional que genere credibilidad. Esto incluye dominar la puesta en escena, el lenguaje corporal, la voz y la estructura de mensajes claros que conecten con diferentes audiencias.
- Comunicación interpersonal adaptativa: Conectar con personas de diferentes generaciones, géneros, niveles educativos y trasfondos culturales requiere flexibilidad comunicativa. Los directivos actuales deben adaptarse a nuevos hábitos, formatos digitales y herramientas sin perder autenticidad ni efectividad.
- Conversaciones trascendentes: Las interacciones diarias definen el clima organizacional. Saber dar feedback constructivo, motivar equipos, transmitir instrucciones claras, comunicar malas noticias y discrepar respetuosamente son habilidades críticas que separan a los líderes excepcionales de los meramente competentes.
La coherencia como clave del impacto
Un elemento fundamental atraviesa estas tres dimensiones: la coherencia entre mensaje verbal y no verbal. Cuando existe contradicción entre lo que decimos y cómo lo expresamos corporalmente, la dimensión no verbal tiene el poder de invalidar nuestras palabras. Esta sincronización entre acciones, proyección y palabras es lo que brinda verdadera fuerza al mensaje y genera confianza. La comunicación remota ha intensificado estos desafíos. Los entornos virtuales eliminan señales contextuales cruciales, por lo que los directivos deben desarrollar técnicas específicas para cada formato sin perder presencia ni influencia. Desarrollar estas competencias comunicativas es fundamental para construir liderazgo que inspire, movilice a la acción y genere resultados sostenibles en las organizaciones actuales.
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