Equipos autodirigidos: la clave para la agilidad organizacional
Publicado el 24 de febrero del 2026
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Las organizaciones que logran destacar en entornos cambiantes comparten una característica: cuentan con equipos capaces de tomar decisiones rápidas, adaptarse al cambio y resolver problemas sin depender de supervisión constante. En un contexto empresarial donde la velocidad de respuesta marca la diferencia entre el crecimiento y el estancamiento, el modelo tradicional de liderazgo basado en "comando y control" ha quedado obsoleto. Para Carles Brugarolas, experto en liderazgo de equipos y eficacia organizacional, la agilidad depende directamente de contar con equipos autodirigidos que combinen sus talentos para trabajar de manera autónoma y responsable.
¿Qué son realmente los equipos autodirigidos?
Los equipos autodirigidos son grupos de colaboradores que trabajan sin la supervisión tradicional constante. Estos equipos:
- establecen sus propios plazos
- crean sus reglas internas,
- toman decisiones de manera autónoma
- trabajan juntos para encontrar soluciones
Son responsables de su propio éxito, pero necesitan contar con las herramientas adecuadas y el apoyo suficiente para funcionar efectivamente.
A diferencia de los equipos tradicionales organizados por jerarquía, los equipos autodirigidos asignan tareas según las habilidades y fortalezas de cada miembro, lo que genera:
- Decisiones más rápidas: Al estar más cerca de los problemas, pueden responder con mayor agilidad
- Mayor innovación: La autonomía fomenta la creatividad y la experimentación
- Compromiso elevado: Los miembros se sienten responsables de los resultados
Los desafíos de la implementación
Aunque parezca sencillo, crear equipos autodirigidos no es simplemente eliminar la supervisión. Son sistemas delicados que fracasan frecuentemente por desconocimiento en su creación y desarrollo. El éxito requiere entender cuándo es apropiado crearlos, qué tipo de colaboradores se necesitan y qué nuevas competencias deben desarrollar los líderes. El rol del líder no desaparece: se transforma. Los líderes de equipos autodirigidos necesitan dominar habilidades como facilitar la resolución de conflictos, crear espacios de seguridad psicológica donde las personas puedan expresarse sin temor, y gestionar las diferencias individuales dentro del equipo.
El futuro del trabajo requiere autonomía
Desarrollar equipos autodirigidos no es solo una tendencia: es una necesidad estratégica para organizaciones que buscan mantenerse competitivas. Las empresas que dominan este modelo logran mayor flexibilidad, retienen mejor talento y generan ambientes donde la innovación florece naturalmente.
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