Gestión de proyectos: del riesgo identificado a la decisión oportuna

Publicado el 21 de septiembre del 2026

¡Comenta!
Gestión de proyectos: del riesgo identificado a la decisión oportuna

En proyectos cada vez más complejos, interdependientes y expuestos a múltiples fuentes de incertidumbre, la gestión de riesgos ocupa un lugar relevante en la relación entre los objetivos del proyecto y la generación de valor. Desde esta perspectiva, identificar riesgos no constituye el punto final del proceso, sino el inicio de un análisis que permite priorizarlos y definir cómo gestionarlos.

Emilio Río, experto en administración de proyectos, plantea un enfoque basado en pasar de la identificación a la decisión mediante herramientas que permitan analizar de forma estructurada las amenazas y las oportunidades. La Matriz Integral de Gestión de Riesgos (MIGR) funciona como herramienta central para organizar esa información y apoyar la toma de decisiones.

El análisis incorpora variables como probabilidad, impacto, severidad, eficacia de controles (Ec) y riesgo residual. Esta última dimensión permite distinguir entre el riesgo inherente y la exposición que persiste tras considerar los controles existentes. A partir de ello, los riesgos pueden clasificarse y priorizarse según criterios cualitativos y cuantitativos.

Los controles preventivos, detectivos y correctivos forman parte de este proceso. Su relación con la eficacia de los controles y con la reducción del riesgo residual permite estructurar respuestas frente a los riesgos, incluyendo decisiones como mantener, mitigar, transferir, aceptar o cancelar, según corresponda a cada caso.

La gestión también requiere indicadores que permitan dar seguimiento a los riesgos priorizados. Los Indicadores Clave de Riesgo (KRI) pueden vincularse con riesgos, controles y disparadores, estableciendo umbrales y alertas para activar acciones de gestión. A esto se suman los tableros ejecutivos Top-10 de riesgos, concebidos para comunicar a los comités directivos y stakeholders el mensaje, la frecuencia y el nivel de detalle adecuados.

Algunas prácticas que contribuyen a estructurar esta gestión:

  • Identificar y clasificar riesgos considerando probabilidad, impacto, severidad y riesgo residual.
  • Evaluar la eficacia de los controles y definir las respuestas ante amenazas y oportunidades.
  • Construir KRI vinculados a riesgos, controles y disparadores para anticipar desviaciones.
  • Comunicar los riesgos prioritarios mediante tableros ejecutivos Top-10.
  • Estimar contingencias de tiempo y de costo a partir del análisis de riesgos.

La gestión de riesgos no se limita a identificar lo que podría ocurrir. También implica establecer criterios para priorizar, definir respuestas, monitorear señales y conectar ese análisis con las contingencias y las decisiones del proyecto. Entonces, ¿qué información debería estar disponible hoy para tomar una decisión antes de que un riesgo requiera una respuesta?

Conozca más sobre nuestro experto Emilio Río y su próximo workshop presencial para INTRAS sobre la gestión óptima del riesgo en los proyectos haciendo clic AQUÍ.

Para conocer más sobre
Visto 6 veces.